Cabos Sueltos

Un espacio para expresar las miles de ideas que se me vienen a la cabeza y que a veces me cuesta aterrizar. Pero también un espacio abierto para todos aquellos que deseen comentar hechos, temas o pensamientos. Un lugar donde no todo tiene que cuajar, donde también pueden quedar Cabos Sueltos.

Thursday, July 13, 2006

¿Qué nos está pasando Michelle?


Voté por ti y no quiero arrepentirme. Pero, honestamente creo que en lo poco que va de tu Gobierno, no lo has hecho como se esperaba. Como muchos creimos que sería cuando fuimos a las urnas a votar, no una, sino dos veces.
Anoche escuché detenidamente a Longueira en "Hora de Infidentes". Uno de los senadores más deslenguados y venenosos que tiene la derecha en Chile y lamento decir que compartí su opinión. Con él, que no tiene tacto, pudor, ni respeto la mayoría de las veces para decir las cosas...coincidí. Con él, que habla con los muertos...coincidí. Y aunque me moleste tener que aceptarlo, anoche tenía razón. Te falta liderazgo.
Si bien Su Excelencia Ricardo Lagos efectivamente te dejó la vara muy alta, en términos de carácter presidencialista, creo que ha sido muy negativa la forma en que el gobierno ha afrontado los problemas.
Llevas apenas cuatro meses y no sólo se han burlado de ti por el tema del paro de los alumnos, la ola de miedo en torno a la delincuencia, los problemas con los campamentos y las casas Chubi, los roces con Argentina por el gas, sino que ahora, se suma la funa que te hicieron en el Sur mientras los bomberos trataban de salvar a los sobrevivientes de un alud. Y como guinda del pastel, el nivel de respaldo a tu gobierno ha bajado.
Entonces nuevamente te pregunto, ¿Qué nos está pasando Michelle?.
Yo, al igual que el señor Longueira - y créeme que me duele tener que decir y reconocer esto, porque es uno de los políticos que más repudio - , también soy sumamente partidaria de los regímenes presidencialistas y no parlamentarios. Por ello, confío en la imagen de tu investidura y ansío que te pongas los pantalones, o la falda, de una buena vez. No significa reprimir las protestas, ni acallar las voces, sino tener presencia y actuar como corresponde. Subir un poco el tono de voz, ordenar a los políticos de la coalición de tu gobierno y sobre todo a los ministros.
Honestamente ya estoy cansada que se rían de ti y ruego que la falta de liderazgo no te haga, ni nos haga fracasar.

Tuesday, July 11, 2006

Una medida incompresible


Esas fueron las palabras de la presidenta Michelle Bachelet sobre la problemática con Argentina y coincido plenamente con ella. Nuestro vecino país, no satisfecho con disminuir los envíos de gas y subir los precios de éste, ahora ha decidido subir el precio de los combustibles a los chilenos y extranjeros que compren en las estaciones de servicio limítrofe. Sin duda, una actitud más que discriminatoria, que incrementa la escalada de desagravios entre ambos países y que deteriora las relaciones políticas del llamado “vecindario”.

Sabemos que la matriz energética de Chile debe ser modificada y que no podemos seguir dependiendo del gas, ya que aunque estemos rodeados de países productores que nos lo pueden proporcionar, hemos tenido que aprender a la fuerza que no podemos fiarnos de ninguno. Ni siquiera de aquellos con quienes teníamos acuerdos firmados.
Pero no sólo me ha motivado escribir sobre este tema, el conflicto por el hidrocarburo, sino a lo que conlleva pensar la creación de otras fuentes de energía, tales como plantas hidroeléctricas y nucleares en Chile. De comenzar a desarrollar proyectos de este tipo, a fines de esta década podríamos comenzar a ver los resultados de las hidroeléctricas y a mediados de la próxima, la creación de plantas nucleares.
Con situaciones como éstas, es imposible no pensar en el desarrollo de este tipo de proyectos, pero no deja de preocuparme el daño medioambiental que esto acarrearía para Chile, ya que trabajé en Greenpeace y sé los daños colaterales que producen plantas como éstas. Sé que no podemos cerrarnos al futuro, pero considero y sin exagerar, sumamente terrible, que nuestro país dependa de la destrucción del medio ambiente para poder satisfacer su demanda energética.
No he querido zanjar el tema en este blog, ni sacar conclusiones a priori, simplemente he querido exponerlo y dejarlo abierto a sus opiniones. Ojalá que en conjunto se puedan sacar mejores resultados. Yo, de momento, estoy muy desesperanzada.